Un ingeniero juega al golf
No se garantiza aprender a jugar mejor, solo que al menos se entenderá porqué.-
Cómo conseguir un golpe descendente
Posted on March 11th, 2010 No commentsQue hay que conseguir un impacto descendente es uno de los principios más escuchados entre los que enseñan el deporte del golf. No me voy a cuestionar hoy su por qué, ya lo haré en otra ocasión. Me voy a centrar en intentar explicar cómo conseguirlo.
Lo más importante es entender que para que el impacto sea descendente, la cara del palo debe impactar a la bola antes de que alcance el punto más bajo del swing (ver esta entrada para más detalles de cuando se produce esto).
Después haremos algunas simplificaciones. Supondremos que existe un centro de giro “más o menos fijo” y lo ubicaremos en la parte superior de la columna vertebral, en el cuello. Alrededor de él se establecerá un movimiento de doble palanca en el que un segmento estará formado por los brazos y el otro por el palo. Lo que hay que entender aquí es que la velocidad es mayor en la cara del palo que en las manos. Eso quiere decir que, si se analiza el movimiento en dos instantes próximos, importará más, en términos relativos, lo que haga la cara del palo que lo que hagan las manos. (Nota: para ser exactos esto no es cien por cien cierto, pero sí lo suficiente; simplificaciones que exige la ciencia).
Como el análisis de todas las posibilidades puede resultar bastante pesado, me voy a ceñir a presentar solamente los “casos favorables” explicando por qué lo son. El resto, me lo guardo en la libreta de borradores.
Caso 1: el palo gira alrededor de las muñecas
En este caso, la solución para lograr un golpe descendente es conseguir que las manos se encuentren adelantadas en el momento del impacto. Si se consigue esto, en los instantes posteriores al impacto la cara del palo bajará porque es más importante lo que baja la cara del palo que lo que puedan hacer las manos.
Además, si el centro del giro (el cuello) está adelantado respecto a la bola, el efecto descendente se acentúa aún más. Porque después del impacto bajan las manos y baja la posición relativa de la cara del palo respecto a las manos.
En cambio, si el centro del giro (el cuello) está retrasado respecto a la bola, el movimiento es más suave ya que se compensan dos movimientos: las muñecas suben y la cara del palo baja relativamente respecto a las muñecas. Y, casi siempre, es más importante el movimiento relativo de la cara del palo. Esto hace que el movimiento de descenso sea menos abrupto y por lo tanto más consistente.
Caso 2: el palo no gira alrededor de las muñecas
En este caso la situación es mucho más sencilla. La única posibilidad de conseguir un golpe descendente es que el cuello se encuentre adelantado respecto a la bola. Así de simple.
Aplicación al juego
Tanto el golpe de putt como el de chip se suelen realizar con movimientos parecidos a los del caso 2. Por eso, para conseguir un golpe descendente el cuello ha de estar adelantado respecto a la bola. Es por esto que resultan de utilidad consejos clásicos como “retrasar la bola en el stance” del golpe de chip o “desplazar el peso hacia el pie derecho”.
En el pitch y en el swing normal, nos encontramos en la situación que describe el caso 1. Por eso, para conseguir un golpe descendente las manos han de permanecer adelantadas respecto a la cara del palo en el momento del impacto.
Cuando utilizamos palos largos la bola se suele colocar más adelantada respecto al centro de giro. Por eso el impacto descendente se suaviza y se producen chuletas menos profundas. Por el contrario, con los palos cortos la bola se coloca más atrás en el stance, más cerca del centro de giro, con lo que el impacto es más descendente produciendo una chuleta más profunda.
Y si seguimos el razonamiento, la chuleta más profunda se produciría cuando se de un golpe de pitch con la bola retrasada. Algo que haríamos cuando se quisiera maximizar la generación de backspin para que la bola se parara pronto.
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Dónde se encuentra el punto más bajo del swing
Posted on March 7th, 2010 1 commentConocer donde se encuentra el punto más bajo de un swing tiene importancia principalmente porque determina dónde se debe colocar la bola para conseguir un lanzamiento óptimo. Lo que ocurre es que como en el juego del golf el jugador ejecuta varios tipos diferentes de golpes, el punto más bajo de cada tipo de swing no tiene porqué ser el mismo.
Distinguiremos dos casos principales. Por un lado, cuando los brazos y el palo permanecen en una posición relativa constante durante todo el swing; sería el caso del golpe de chip en el que no se quiebran la muñecas. Por otro lado, cuando las muñecas se quiebran en el backswing y se desquiebran en el downswing; como en el caso del swing completo.
En el primer caso, el punto más bajo del swing se produce justo debajo del centro alrededor del cual se produce el giro. No importa cual sea la posición relativa de brazos y palo, el punto más bajo por el que se mueve la cara del palo está siempre debajo del centro de giro. Y el centro del giro se encuentra habitualmente en la parte superior de la columna, digamos que en el cuello. La situación se ilustra en la siguiente figura.
En el segundo caso la situación se complica. Si el palo se mueve alrededor de las muñecas, entonces hay un segundo factor que contribuye a ubicar el punto más bajo del swing. Hay que tener en cuenta el momento en que el palo se encuentra en posición vertical.
El momento más bajo del swing se produce en un punto intermedio entre el momento en el que el palo está vertical y el instante en que la cara del palo pasa por debajo del centro de giro. La situación se puede ver en la siguiente figura.
Lo que ocurre en este ejemplo es que, a partir de que la cara del palo supere el centro de giro, las muñecas continúan subiendo mientras que la cara del palo sigue bajando respecto a las muñecas. Ambos efectos no se compensan porque es más rápido el movimiento de la cara del palo respecto a las muñecas. Por eso la cara del palo sigue bajando.
Y cuando el palo está muy próximo a la verticalidad apenas si desciende ya por lo que llega un momento en que el ascenso de las muñecas tiene más importancia relativa. Por eso el mínimo se encuentra entre los dos instantes citados.
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RESPUESTA AL LECTOR: Cómo se calcula el handicap de juego (o porqué el par de un campo es irrelevante)
Posted on February 24th, 2010 No commentsHace tiempo que un sufrido lector de este blog me pedía que hablara de un tema. Si todavía no se ha cansado de esperar, aquí va la respuesta
Primero recordaremos algunos conceptos. Todo jugador amateur tiene un hándicap. Es la ventaja que tiene respecto a un jugador profesional a la hora de afrontar un campo. Y se mide en número de golpes. Quiere decir que un jugador con hándicap 20 puede hacer 20 golpes más en un campo que un profesional. Hasta aquí, aparentemente sencillo.
Lo que ocurre es que no todos los campos en los que se juega son igual de fáciles. Y resultaría injusto que esta ventaja fuera la misma en todos ellos. Intuitivamente parece razonable que en un campo de juego difícil la ventaja que se da al jugador amateur (el hándicap) fuera mayor que en un campo difícil que en un campo fácil. Por eso se inventó una variante del hándicap: el hándicap de juego.
Yo creo que la mejor forma de entenderlo es utilizar el concepto de “par de juego” de un campo. El “par de juego” (concepto inventado por mi
) es el número de golpes que un jugador amateur debería dar en un campo para cumplir con su nivel de juego. El “par de juego” se calcularía como el par del campo mas el hándicap del jugador en ese campo, lo que se conoce como “hándicap de juego”.Pongamos un ejemplo. Un jugador de hándicap 24 juega en un campo de par 72. Supongamos que su “hándicap de juego” en ese campo es 26 porque el campo es más difícil que la media. Entonces, si hace un recorrido en 98 golpes (72 + 26), habrá cumplido con su nivel. Y su “par de juego” en ese campo es 98.
Pues bien, según las reglas oficiales el “hándicap de juego” se calcula como:
Por lo que:
Y aquí empieza lo divertido. Este valor no depende del par del campo. Es decir, el resultado que deberíamos realizar en un campo para cumplir con nuestro nivel es independiente de que el par del campo sean 71, 72 ó 73 golpes.
El par del campo es irrelevante!!!!
Todo depende de dos parámetros llamados “valor de campo” y “slope”. El “valor de campo” sería algo así como el resultado que debería hacer un profesional en el campo. Y el slope sería un parámetro de corrección que mediría cuanto peor lo haría un amateur respecto a un profesional en ese campo. Es decir, siguiendo el razonamiento anterior, que lo que importa es el “valor de campo” y no el “par”.
Si representáramos en una gráfica el “par de juego” en función del hándicap exacto de un jugador nos saldría algo como la siguiente figura. Una línea recta de forma tal que el jugador de hándicap 0 debería hacer el campo en un número de golpes igual al “valor de campo”.
El slope de un campo medio sería 113 lo que significaría que cualquier valor por encima supondría que el campo es más difícil que la media y al revés. Y, como se ve en la siguiente figura, cuanto mayor es el hándicap del jugador, mayor es la ventaja adicional que se consigue sobre el “valor de campo”.
En puridad el “valor de campo” se calcula como el resultado que haría un jugador “scratch”, que es un hombre que alcanza 250 yardas (228 metros) con el drive y alcanza 470 yardas (430 metros) en dos golpes, o una mujer que alcanza 210 yardas (192 metros) con el drive y alcanza 400 yardas (366 metros) en dos golpes.
Y el slope se calcula utilizando un jugador medio de referencia llamado jugador “bogey”, que es un hombre que alcanza 200 yardas (183 metros) con el drive y alcanza 370 yardas (338 metros) en dos golpes, o una mujer que alcanza 150 yardas (137 metros) con el drive y alcanza 280 yardas (256 metros) en dos golpes.
Esto es importante porque la valoración de un campo se hace de acuerdo a dos criterios fundamentales: la longitud de los hoyos y la dificultades que presentan. En concreto se valorar 10 tipos de dificultades de 0 a 10 y se ponderan por un factor. Y para ello se tienen en cuenta las características de los jugadores de referencia. Es decir, se tiene en cuenta la distancias que alcanza un jugador “scratch” y un jugador “bogey” y se valora las dificultades con las que se enfrentan en cada caso. Por ejemplo, para un jugador bogey se valoran los obstáculos situados alrededor de los 183 metros desde la salida que es la distancia de referencia con el driver de este tipo de jugador.
La consecuencia del procedimiento es que solo se valora correctamente el handicap del jugador scratch y el del jugador bogey. Para el resto de jugadores la valoración no es precisa y se producen injusticias. Por ejemplo, imaginemos el típico hoyo con bunkers en la zona de alcance del driver. En este campo un jugador de handicap muy alto no llegaría casi nunca a esa zona por lo que el campo le resultará más fácil de lo que el modelo teórico predeciría.
De todas formas, el jugador de handicap muy alto tiene demasiados problemas como para preocuparse de esto.
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Cómo elegir el palo en el golpe de chip (método más preciso)
Posted on February 22nd, 2010 No commentsEn la entrada anterior de este blog se describía un método sencillo para elegir el palo en el golpe de chip. Contaba allí que el método tenía su campo de aplicación restringido porque no valía en todas las circunstancias, pero era muy sencillo de practicar y sobre todo, muy consistente para el principiante. Fundamentalmente porque se basaba en que el jugador siempre realizaba el golpe de chip con el mismo tamaño de swing lo que le simplificaba enormemente el golpe.
El método que se explica aquí es más preciso (advertencia: tampoco es exacto) pero tiene el inconveniente de que requiere hacer un simple uso de las matemáticas, cosa que a muchos les debe de apetecer poco o nada.
Todo el procedimiento se basa en una premisa: que cuando se golpea con el mismo palo, independientemente de la potencia que se use, se mantiene constante la proporción entre la distancia recorrida volando y la distancia recorrida rodando por el green. Esto no es del todo cierto, pero se cumple razonablemente para un rango de tamaños de swing. Pero como el error existe, el procedimiento exige considerar un margen de error para asegurar el éxito, como veremos más adelante.
El método tiene dos partes: una de preparación previa y otra en el momento de dar el golpe. La primera parte consiste en tomar medidas de cómo se comportan nuestros golpes de swing en función del palo que se use. A este respecto hay que insistir que, aunque se pueden encontrar medidas semejantes en Internet, es imprescindible que se tomen medidas sobre el swing propio. No todos los golpes de chip son iguales, por lo que las medidas sólo serían válidas para dos swings exactamente iguales, cosa altamente improbable. Así, de paso, visitamos la zona de juego corto de nuestro club, cosa que siempre viene bien.
El procedimiento se describe en la siguiente figura. Se elije un palo y se ejecutan unos cuantos golpes de chip, todos con la misma amplitud de swing. Cuando consigamos que la distancia recorrida sea más o menos regular, medimos dos cosas: la distancia que vuela la bola y la distancia que rueda por el green. A continuación dividimos la “distancia que rueda la bola” entre la “ distancia de vuelo” y anotamos el valor resultante.
El procedimiento lo repetiremos para todos los palos con los que creemos que vamos a ejecutar un golpe de chip. Para cada palo obtenemos un valor y con todos ellos crearemos una tabla para acordarnos cuando estemos jugando en el campo. Lo ideal es que todas las medidas se realicen sobre una superficie lo más plana posible y que la bola se encuentre sobre unas condiciones de terreno normales, procurando evitar el rough profundo y la hierba excesivamente dura. También es importante que las medidas se realicen sobre el mismo tipo de hierba sobre la que se juegue habitualmente, ya que las distancias de rodadura dependen fuertemente del tipo de hierba y de sus condiciones de conservación.
Ahora nos vamos al campo. Lo primero que hacemos es fijar un punto en el interior del green donde queremos que aterrice la bola. Dicho punto deberá estar cerca del borde del green pero no demasiado. Hay dos motivos para ello: que debemos manejar un margen de error como dijimos antes y que, obviamente, podemos no ser precisos en nuestro golpe y mejor dejar un margen de seguridad.
Desde este punto calculamos dos distancias: la distancia al hoyo y la distancia a la bola (ver la siguiente figura). Entonces dividimos la primera por la segunda y obtenemos un número. Nos vamos a la tabla que habíamos creado en el primer paso y buscamos el número más próximo al que acabamos de calcular. Dicho número corresponde a un palo. Pues bien, ese es el palo que elegiremos para dar el golpe de chip.
Ahora hay que calcular la fuerza que le damos al swing. Aquí tenemos dos opciones:
- Calcular la fuerza pensando sólo en el vuelo de la bola, es decir, pensar en dar un swing tal que vuele hasta el punto que hemos elegido.
- Calcular la fuerza pensando en la distancia hasta el hoyo.
La primera opción tiene la ventaja de que es más fácil de calcular para el jugador. Por el contrario, tiene la desventaja de que el error que se puede cometer es mayor. Imaginemos por ejemplo que estamos usando un palo tal que la distancia de rodadura es 4 veces la distancia de vuelo. Entonces por cada centímetro de error en la distancia de vuelo cometeremos 5 centímetros (4 + 1) de error en la distancia total. Lo mejor, que cada uno utilice el método que mejores resultados le de.
Por supuesto esto es sólo el procedimiento básico. Luego habrá que hacer correcciones en función del terreno (ascendente o descendente), del estado del green (más rápido o más lento que nuestra medida de referencia), …
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Cómo elegir el palo en el golpe de chip (método básico)
Posted on February 17th, 2010 1 commentComo contaba en una entrada anterior, en un golpe de chip tenemos dos grados de libertad con los que controlar dos distancias: la correspondiente al vuelo inicial de la bola hasta que hace contacto con el green y la distancia que rueda hasta que se detiene. Dichos grados de libertad se controlan mediante dos mecanismos: el palo que elijamos para hacer el chip y la potencia que le comunicamos al golpe. Lo que no resulta sencillo es entender cómo hay que combinar ambos para lograr el efecto deseado, sobre todo para un principiante.
Nuestro propósito final es que la bola vuele lo mínimo indispensable hasta que alcance el borde de green, y conseguir que la bola se desplace la mayor parte del tiempo rodando. Lo hacemos así porque el vuelo es mucho más peligroso y dificil de controlar que la rodadura; por eso preferimos que ruede.
Para el principiante, un metodo sencillo podría ser el siguiente. Se trataría de planificar el golpe eliminando uno de los grados de libertad para crear un procedimiento ultra sencillo. Para ello se golpeará siempre con la misma potencia y se elegirá el palo en función de la distancia total que la bola tendría que recorrer. Como se observa en la figura adjunta, cuanto mas corto sea el palo, menos distancia total recorre. También ocurrirá que más alto y más largo será el vuelo. Y más corto será la rodadura de la bola sobre el green.
El jugador habrá calculado previamente la distancia que alcanza con cada palo. Y en el campo simplemente tendrá que medir la distancia, algo que puede hacer con mucha precisión, y elegir el palo que corresponda. Algo muy similar a lo que hace para dar un golpe de hierro pero con mucha más precisión tanto en la evaluación de la distancia como en la ejecución.
La ventaja de este método es que siempre se hace un swing de chip igual, lo que facilita enormemente el aprendizaje y la consistencia del golpe. Algo fundamental para los principiantes. La desventaja es que no vale para todos los golpes y el golpe se ejecuta en condiciones subóptimas.
De entre las circunstancias subóptimas, los casos más favorables se producen cuando el golpe ideal no necesita tanto vuelo como el que nosotros ejecutaríamos siguiendo nuestro procedimiento (ver la siguiente figura). No es perfecto porque el riesgo es proporcional a la distancia de vuelo. Pero no es tan malo porque se compensa con la dificutad de golpear con la fuerza necesaria para el golpe en particular. Es decir, comparando el golpe ideal con el real podemos pensar que tienen riesgos semejantes.
El caso malo se produce cuando el chip necesita un vuelo mayor que el que proporciona nuestro golpe estándar (ver la siguiente figura). En este caso, la bola tiene que rodar una porción del desplazamiento por la calle, algo que puede tener consecuencias nefastas. Generalmente se traducirá en que la bola se quede corta pero tambien podría conducir a errores de dirección.
En resumen. El metodo sencillo que se describe será de utilidad principalmente en las distancias cortas, mientras que en las distancias largas sólo será útil cuando nos encontremos cerca del green. Esto incluye un porcentaje grande de los golpes de chip por lo que, aún no siendo la solución perfecta, no es descartable como solución para los recien llegados. Y también para más de un veterano.
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Dónde colocar la bola en el golpe de putt
Posted on February 13th, 2010 No commentsLo mejor es contarlo siguiendo la secuencia de hechos que me han acontecido.
Contaba en entradas anteriores que estaba aprovechando los meses de invierno para rediseñar mi golpe de putt (ver esta, esta, esta y esta). Y en mitad de este proceso me dio por cuestionarme el porqué de ese consejo tan habitual de “colocar la bola adelantada en el stance para favorecer un golpe ascendente”. La idea me resultaba rebuscada; ¿para qué aumentar el loft efectivo del palo en vez de diseñar un palo con el loft óptimo y golpearlo tal cual? Así que me decidí a hacer algunos números.
Lo primero era averiguar cuál era el ángulo de loft óptimo. Esto fue fácil. Frank Thomas, el que fue durante 26 años director técnico de la United States Golf Association, lo cifra en 3-4 grados. A continuación busqué las especificaciones de mi putter y descubrí que su loft era de 3 grados. La conclusión parecía obvia (pobre iluso de mí): no me aporta nada adelantar la bola.
Después hice un poco de trigonometría. Me interesaba calcular cuánto necesitaba adelantar la bola en el stance para conseguir un aumento del loft significativo. Lo que descubrí (ver la figura adjunta) es que para aumentar cada grado de loft necesitaba adelantar aproximadamente una pulgada, es decir, unos dos centímetros y medio. Es decir tenía que adelantar mucho la bola para que se apreciara algún efecto.
Esto me llevó a pensar que deberían existir otros beneficios por tener la bola adelantada. Y revisando los fundamentos me dio por analizar la influencia del grip. Yo utilizo, como de la mayoría de los jugadores, un grip del tipo “reverse overlap grip” que tiene entre sus características el que la mano derecha se sitúa más baja que la izquierda. Esto hace que si tenemos estirados los brazos, las manos quedarían retrasadas en el stance salvo que hagamos un giro de los hombros “hacia el objetivo”.
Entonces sucumbí a la tentación de probar un swing con la bola retrasada, los hombros paralelos al suelo y las manos retrasadas. La ventaja que preveía es que, al tener los hombros paralelos, los problemas de línea de swing se minimizarían; al fin y al cabo los hombros son su máximo responsable. Sin embargo, lo que me ocurrió es que el movimiento comenzó a ser inconsistente porque me costaba iniciar el backswing con fluidez.
Vuelvo a adelantar la bola y la fluidez reaparece, y junto con ella, los problemas de dirección. Como es claro para mí que el tener que inclinar los hombros es el problema, invento una secuencia para coger el palo que favorezca que no se pierda la línea de los hombros. Y voilà! Todo comienza a ser sencillo.
Adelantar la bola sirve, más que para favorecer un movimiento ascendente, para compensar otros movimientos. Por ejemplo, Phil Mickelson que coloca la bola muy adelantada en el stance utiliza los grados que gana para compensar que en su swing las manos están más adelantadas de lo normal; de hecho, se sitúa en el stance con las manos adelantadas. Stan Utley suele aumentar el loft de sus putters a 5 grados para compensar el que busca hacer un contacto descendente con la bola.
En resumen, que la bola adelantada presenta varios beneficios:
- Permite compensar aquellos swings en los que el palo está inclinado hacia adelante en el contacto, como ocurre con el swing normal.
- Se inicia el swing con una bajada en el movimiento pendular que es más sencillo que una subida. Y más consistente.
- Se tiene mejor visión del objetivo, lo que favorece el control de la distancia.
- Posición más similar a la del swing normal y por lo tanto más natural.
Como siempre, se trata de ser coherente con la totalidad de rasgos del swing. Entendiendo las consecuencias y prestando atención a los elementos más delicados.
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Qué estilo de golpe de putt es mejor, el estándar, el de Pelz, el de Utley,…
Posted on January 23rd, 2010 No commentsNOTA: esta entrada resume los contenidos de esta entrada, de esta y de esta. Recomiendo su lectura antes que esta entrada.
Pues lo que me apetece decir es que ninguno y todos. O dicho de otra manera, que depende de cada persona le funcionará mejor uno que otro. De hecho, no creo que existan tantas diferencias reales entre uno y otro en cuanto sus términos básicos, aunque la siguiente tabla pueda hacer creer lo contrario. Lo que es importante es ceñirse a un modelo y no intentar mezclar características de varios modelos.
Para el jugador principiante lo más sencillo sea utilizar el swing estándar que es más fácil de aprender y más consistente. Los otros dos requieren de mayor coordinación de movimientos y son más adecuados para personas con más experiencia. Para el auto-aprendizaje, el swing de Pelz es el que proporciona referencias más claras: una línea recta que se puede conseguir casi con cualquier cosa. Para el tacto, lo mejor el de Utley que se realiza con una postura más relajada que los otros dos.
Y respecto al enfrentamiento “en línea” versus “dentro – en línea – dentro”, pues creo que es exagerado. Ni el swing de Utley es el único “dentro – en línea – dentro”, ni la única propuesta de Pelz es “en línea”. Y si analizáramos a más profesores, probablemente llegaríamos a dispones de todos los caminos posibles entre los dos extremos.
De hecho hay quien patea “hacia afuera – en línea – hacia afuera” y es capaz de ganar torneos.
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Cómo funciona el golpe de putt de Stan Utley
Posted on January 19th, 2010 No commentsNota. Esta entrada es la continuación de una serie dedicada a estudiar los distintos estilos de patear.
La comparación clásica del golpe de putt de Dave Pelz del que hablaba en una entrada anterior es el estilo que preconiza Stan Utley. Stan fue jugador profesional reconvertido con gran éxito a profesor de golf y se nota. Sus propuestas están descritas en el lenguaje de un jugador, alejándose del lenguaje técnico y proponiendo un aprendizaje en el que las sensaciones son primordiales. De hecho, gran parte de las explicaciones hablan de la forma de conseguir sensibilidad y tacto para tener mayor control del golpe.
Utley busca claramente posicionarse como opuesto a las ideas de Pelz, fundamentalmente porque propone un estilo de golpe de putt en el que la cabeza del palo viaja “hacia adentro”, “en la línea” y “hacia adentro” en vez del movimiento en línea recta de Pelz. Pero, a diferencia del golpe de putt estándar del que hablaba en esta entrada que también propone un movimiento similar, el golpe de putt de Utley es más marcado, más “hacia adentro” tanto en el backwing como en el follow-through.
A diferencia del golpe de putt estándar, y al igual que Pelz, Utley aumenta el número de grados de libertad de libertad de movimiento. Es decir, el número de causas de error aumenta. En el backswing el codo derecho se dobla para que el palo se mueva más “por dentro”, en el downswing el codo derecho se estira para volver a su posición de partida y en el follow-through se dobla el codo izquierdo para que el palo se mueva más “por dentro”. Esto hace que el movimiento de los hombros no tenga que ser tan grande como en otros golpes de putt.
La cara del palo permanece en todo momento cuadrada con la línea de swing, al igual que en los otros golpes de swing. Por tanto, conseguir dar un golpe en la dirección deseada hace necesario que en el momento del impacto el palo haya regresado correctamente a su posición de origen. Algo que resulta más complicado que en el swing estándar.
La teoría que soporta este tipo de golpe es que la ganancia que se obtiene en control del golpe por dejar los brazos más sueltos compensa el aumento de factores que pueden producir errores. También es posible hacer los golpes con menos esfuerzo ya que el pequeño quiebro de codo aumenta la potencia del movimiento. Esto quiere decir que las oscilaciones pueden ser más cortas que en otros estilos de golpes, lo que redunda en que los movimientos son más precisos y con menos error.
Utley recomienda los putts con más peso en la punta de la cara del palo. En ellos la inercia es mayor en la punta que en el talón lo que promueve el giro del putter alrededor del cuerpo del golpista. En concreto, recomienda los putters de Scotty Cameron, otro partidario del movimiento del putt “hacia adentro”, “en la línea” y “hacia adentro”.
En general, la teoría de Utley es que todos los golpes deberían ser lo más similares posibles. Para él, el swing del juego corto habría de ser una versión reducida del swing completo y el swing de putt un mini swing.
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Cómo funciona el golpe de putt de Dave Pelz
Posted on January 16th, 2010 2 commentsEn una entrada anterior, describíamos el golpe de putt estándar, el que es habitual ver enseñar a quienes quieren aprender a jugar al golf. Decíamos allí que se trataba de un movimiento que buscaba la máxima simplificación para aumentar la consistencia y “replicabilidad” del golpe, algo muy deseado por los principiantes.
Pasado este escalón, que para muchos es más que suficiente, el mundo actual está dividido entre los partidarios de dos gurús del golpe de putt: Dave Pelz y Stan Utley. Ambos enseñan movimientos que en la esencia comparten la motivación del putt estándar pero que son lo suficientemente diferentes como para provocar la controversia. En esta entrada hablaré del golpe que propone Pelz.
En puridad, Pelz simplemente recomienda un estilo al que llama “pure in line stroke” (golpe en línea puro) pero admite que otros estilos son posibles. Incluso enseña a golpear con otros estilos en sus publicaciones. Pero a Pelz se le asocia casi exclusiva con el estilo anterior, el que recomienda, y que se suele abreviar con el nombre de PILS. Consiste básicamente en conseguir que la cabeza del palo se mueva siempre a lo largo de una línea recta y que la cara del palo se desplace perpendicular a dicha línea, es decir, que la cara del palo esté siempre cuadrado.
La teoría detrás de esta propuesta es la siguiente. Como decíamos en esta entrada, en un golpe de putt la bola sale en una dirección que es prácticamente perpendicular a la cara del palo en el momento del impacto. Pues bien, qué mejor (dice Pelz) para conseguir que la bola salga en la dirección que queremos que la cara del palo siempre se encuentre en la orientación que debe de estar. Además, el otro motivo que afecta a la dirección de la bola es la línea de swing, que en el caso de putt tiene poca influencia. Pues qué mejor (vuelve a decir Pelz) que la línea de swing sea una línea recta, y no curva, e igual a la de la dirección deseada de la bola.
Conseguir este movimiento no es natural. Si suponemos que los hombros giran alrededor de la columna vertebral. Sólo sería posible si la espalda, o al menos la parte de la espalda cercana al cuello, se encontrara horizontal durante el golpe. No quiero imaginar los comentarios que tal postura podría suscitar en un campo de golf, aún contando con la educación del jugador de golf.
Por eso el movimiento de backswing y su simétrico downswing tienen que esforzarse en modificar el movimiento natural en dos sentidos. Por una parte separando los brazos del cuerpo y por otro girando las muñecas, ambos progresivamente. Obviamente, ambos movimientos constituyen causas adicionales de fallo si se produce una descoordinación muscular. Pero lo que defiende Pelz, implícitamente, es que se ven compensados por la mejora que supone hace un swing en línea.
Llegados a este punto tengo que admitir que hay un argumento que utiliza Pelz que no entiendo y que justificaría su método. Él defiende que si se colocan lo brazos justo debajo de los hombros el movimiento de brazos que se produce alrededor del cuello es el de un péndulo en la dirección deseada. Para demostrarlo utiliza un robot llamado Perfy fabricado por él que imita este movimiento. Yo no entiendo que con el cuerpo humano y una columna vertebral inclinada el movimiento sea lo mismo. Pero dada la procedencia de Pelz (ex científico de la NASA) con un perfil tan próximo al mío no puedo sino concederle la existencia en mí de esa duda.
Respecto al equipamiento, el swing de Pelz se realiza a las mil maravillas con aquellos putters que están “face balanced”. Estos están diseñados para resistirse al giro de la cara, algo que no debería ocurrir en un golpe de putt en la línea.
Para conocer las teorías de Pelz yo recomendaría leer “Patear como los pros” que está traducido al español. En inglés la referencia más completa y citada es “Dave Pelz’s putting bible”, pero aún así yo recomendaría el primero. Es más corto y para la mayoría es una lectura mucho más amena. El otro, mejor sólo para piraos como yo.
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Cómo funciona el golpe putt “estándar”
Posted on January 14th, 2010 3 commentsEstamos en invierno y uno está lo suficientemente mayor como para aventurarse a salir al campo en estas fechas. Algún amigo me dice que es porque no llevo el golf lo bastante en mis venas. Será. Pero, como lo de mudarme a una ciudad con un clima más benigno está descartada, creo que mejor me voy a dedicar a replantear la próxima temporada y a repasar algunos fundamentos a ver si en primavera mejoramos algo.
De las pocas cosas que se pueden hacer en invierno es practicar el golpe de putt. Basta una moqueta o, mejor, una alfombrilla de hierba artificial para practicar cómodamente alojados en el calor del hogar. Así que he dedicado unos días a repasar los libros clásicos que tratan del tema e intentaré escribir una serie de entradas sobre el tema.
El golpe de putt no es un golpe de potencia. Esto significa que no es necesario apurar en el movimiento de todos los elementos del cuerpo para conseguir el resultado deseado. Esto es clave, pues nos permite tomar determinadas decisiones que simplifican el movimiento sin apenas comprometer el resultado. Principalmente lo que podemos lograr es una mejora notable de la consistencia.
Si en un swing completo existen muchos “grados de libertad” que pueden hacer errar el golpe, en el putt podemos tomar acciones que reduzcan el número de ellos y así disminuir las causas de error. Un ejemplo sería eliminar el quiebro de muñecas: si permanecen quietas no existe el riesgo de que lleguen pronto o tarde en el momento del impacto. De la misma manera, buena parte de los profesores limitan total o parcialmente el movimiento de los pies, de las piernas, de las caderas, de los hombros o de los codos. O recomiendan acciones como mantener los brazos (la parte superior) pegados al cuerpo durante el movimiento.
El movimiento de putt clásico se basa en formar un triangulo con los brazos y la línea de los hombros y mantenerlo fijo durante todo el movimiento. Este triángulo oscila alrededor de la columna vertebral hacia atrás y hacia adelante para golpear a la bola. La oscilación será más corta en el caso de golpes cortos y será más larga en el caso de golpes largos.
Como se aprecia en la figura, este balanceo produce un movimiento de la cabeza del palo “hacia adentro”, “en línea” y “hacia adentro” del estilo del de un swing completo. La diferencia es que, al no existir quiebro de muñecas, el arco que se describe es mucho mayor. Esto quiere decir que para la misma cantidad de giro, la cabeza del palo se ha desplazado menos hacia adentro y hacia arriba. Esto permite que el arco que describe la cabeza del palo se acerque al movimiento ideal: la línea recta. Gracias a ello el margen de error es notablemente menor que en el swing completo.
Otra diferencia respecto al swing completo es que el camino que sigue la cabeza del palo en el backswing es el mismo que en el downswing, lo que constituye otro factor adicional que contribuye a la consistencia del golpe.
Todas estas “limitaciones” hacen del golpe de putt uno de los más sencillos de aprender, simplemente porque hay menos posibilidades de errar en el movimiento. En el putt es relativamente fácil alcanzar un buen nivel y por eso las diferencias con los profesionales son menores que en otro tipo de golpe. Y se centran más en aspectos como la capacidad de leer un green o la estrategia de juego. De hecho, los profesionales han de trabajar muy duro para conseguir una mejora que, aunque no es muy grande en número de golpes, es básica para ganar o perder.
Por supuesto, un buen profesor enseñará al alumno más cosas. Detalles sutiles que harán que el movimiento casi robótico que tiene el principiante se transforme en un movimiento fluido y estético. Pero, de eso hay sabios mayores que yo.



















