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En momentos de crisis con el swing, la búsqueda de la consistencia se convierte en prioritaria
Posted on July 28th, 2009 No commentsComo todos los años por estas fechas, después de ir a rastras por una primavera de escasa actividad, y tras una temporada en el dique seco por causa de unos lunares, llega el clásico periodo de depresión porque las vacaciones se acercan y el swing está hecho unas trizas. Es el momento de apostar por todo aquello que permita conseguir consistencia máxima. La idea es conseguir una base por nosotros mismos lo suficientemente buena para que después el consejo de un buen profesor haga el resto.
Consistencia significa renunciar a llegar al límite de todos nuestros movimientos, lo que inevitablemente nos llevará a no llegar al límite de nuestras posibilidades. A cambio buscaremos un swing lo más reproducible posible que haga que maximicemos el número de golpes buenos.
Mi receta para estos casos es la siguiente:
- Mantener las piernas lo más estables posibles durante el backswing. Lo ideal sería incluso que no se movieran, pero como eso es imposible intentaremos que lo hagan lo menos posible. El objetivo es que en el tope del backswing tengamos una estabilidad casi perfecta que nos permita iniciar un downswing en condiciones completas de control.
- No elevar los brazos en exceso. Basta con realizar tres cuartos de swing, o incluso algo menos, para conseguir una potencia razonables. De hecho, es un hecho poco conocido que ese giro final apenas si aporta en términos de distancia y compensa ampliamente evitarlo. Con ello conseguiremos desplazamientos hacia atrás o hacia arriba que lo único que hacen es descompensar nuestro equilibrio y es fundamental el equilibrio máximo al final del backswing.
- Completar el quiebro de muñecas. Una opción sería hacer un quiebro de 90º siempre lo que nos daría un movimiento muy sencillo de reproducir. Y si se quiere ganar distancia una de los métodos mas consistentes es aumentar el quiebro a 100º o incluso 110º. Otro hecho poco conocido es que se gana más con este aumento del quiebro de muñecas que completando el swing.
- Concentrarse en el downswing en un giro simultáneo de todo el cuerpo. Como hemos mantenido las piernas muy quietas, el movimiento simultáneo nos pondrá en una situación de impacto en el que las caderas se encuentren adelantadas en el giro y se favorece un contacto poderoso con la bola. Debemos intentar olvidar la idea de accionar los brazos pues, al no haber completado el backswing, un exceso de acción nos llevaría a adelantar las manos lo que impediría un buen contacto.
- Mantener la cabeza a la misma altura durante el downswing. Aceptaremos desplazamientos laterales pero nunca en elevación.. Esto contribuirá a evitar que unas veces le demos un topazo a la bola y otras nos comamos el suelo antes de golpear a la bola. Una forma sencilla de conseguir esto es concentrarse en conseguir ver el impacto de la cara del palo con la bola e intentar no irse a buscar el vuelo de la bola demasiado pronto, evitando así levantar la cabeza demasiado pronto.
Y, por supuesto, intentemos utilizar el palo más corto que podamos en cada momento. Si eso supone aparcar el driver y las maderas, pues se les da un descanso y ya está. Es deseable intentar mantenernos utilizando palos con longitudes lo más semejantes posible. En un caso extremo nos limitaríamos a usar los wedges y los hierros cortos, que tienen todos una longitud muy parecida. Esto nos permitirá hacer un swing lo más parecido posible de un golpe a otro, aumentando con ello las probabilidades de un impacto consistente.
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