No se garantiza aprender a jugar mejor, solo que al menos se entenderá porqué.
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  • Cómo conseguir el backspin en los golpes

    Posted on August 18th, 2009 admin 1 comment

    EDITADO: Esta entrada tiene continuidad aquí.

    Las bolas de golf cuando vuelan por el aire no se limitan a desplazarse sino que lo normal es que tengan algún tipo de giro. En algunos casos el giro será beneficioso como cuando hace que la bola vuele más tiempo y llegue más lejos. En otras circunstancias el giro será perjudicial como cuando hace que la bola se desvíe de forma involuntaria a izquierda o derecha.

    Pues bien, hay un fenómeno en física que se llama efecto magnus, denominado así en honor al físico y químico alemán Heinrich Gustav Magnus, que tiene lugar como consecuencia de dicho giro. Según este fenómeno, cuando un objeto que se mueve en un fluido (en este caso el aire), el giro causa que se ejerza una fuerza sobre dicho cuerpo. Y esta fuerza modifica el vuelo de la bola, en unos casos de forma positiva y en otros de forma negativa.

    El caso del backspin suele ser un ejemplo de efecto positivo. En el backspin la bola gira hacia atrás según la miramos en el sentido “hacia el objetivo”. Este giro provoca la aparición de una fuerza “hacia el cielo” que hace que la bola se eleve más de lo que lo haría si no estuviera girando. La bola permanece más tiempo en el aire y cuanto más tiempo vuela más espacio se recorre en dirección al destino y, por tanto, más lejos llega la bola. El backspin también es útil una vez la bola ha rebotado en el suelo. En este caso porque hace que la bola ruede menos, cosa que es muy útil cuando queremos que se quede parada tan pronto como haga contacto con el green de un hoyo.

    Lo contrario al backspin es generalmente indeseable y se llama overspin. Ocasiona que la bola vuele menos y que ruede más una vez contacta con la hierba. Cosa que sólo es deseable en pocas ocasiones.

    efectomagnus2

    Los golpes con las maderas y con los hierros llevan backspin. Es mayor con los hierros que con las maderas, lo que contribuye a que el golpe de hierro ruede menos que el de una madera. Típicamente con el driver se consiguen 3600 rpm (revoluciones por minuto), 7200 rpm con un hierro 5 y 10800 con un hierro 9. Y cuando los wedges son golpeados como un hierro, el backspin es todavía mayor. Pero si los wedges se utilizan para un golpe de precisión, como un pitch, la cantidad de backspin que lleva la bola es menor.

    El backspin se produce cuando la bola, durante el contacto con la cara del palo, rueda hacia arriba durante una fracción de segundo. Es decir, comienza un movimiento hacia atrás que luego se continúa durante el vuelo. Así que todos los elementos que hagan que este efecto arrastre se acentúe, contribuirán a generar más spin. En particular hay varios factores que influyen:

    • El contacto ha de ser lo más limpio posible. Cualquier objeto o cualquier líquido que se encuentre entre la cara del palo y la bola dificultan el giro en detrimento del spin generado.
    • Cuanto más tiempo dure el golpeo, más backspin se genera. Esto es debido a que la bola tiene más tiempo a rotar sobre la cara del palo y por lo tanto a adquirir más velocidad de giro. Dicho de otra forma, cuanta más velocidad tenga la cabeza del palo durante el impacto, más backspin se genera.
    • Cuantos más grados tenga la cara del palo, más spin se genera. Cuesta más que la bola suba verticalmente que a través de una suave rampa inclinada. Por eso las maderas, con sus caras verticales generan menos backspin que los hierros.
    • Cuanto más tiempo la cara del balo descienda durante el impacto, más backspin se genera. El que la cabeza del palo descienda favorece la generación de backspin puesto que produce un efecto complementario. Por el contrario, si la cabeza asciende el movimiento va en contra de la generación del backspin. Este es uno de los motivos por los que los expertos recomiendan un contacto del palo con la bola antes de que se llegue al punto de movimiento más bajo del swing.
    • Es más, cuanto más vertical se mueva el palo en el impacto, más backspin se genera. Es decir los swings verticales generan más backspin que los que son más amplios.

    Con todo este conocimiento en nuestro poder nos podemos plantear qué hacer cuando el juegue nos incite a buscar hacer un golpe con mucho backspin. Podríamos desearlo, por ejemplo, cuando los greenes estén muy duros y queramos aumentar las probabilidades de que la bola se frene lo antes posible con el impacto. O en los golpes cortos de precisión, como en el pitch, donde la velocidad del palo es menor que en un golpe completo y el spin generado de forma natural es insuficiente.

    En general, lo intentaremos con nuestro juego de wedges, que es con el que podemos tener más versatilidad sin arriesgar el resultado del golpe. Y las acciones que potenciarían el backswing serían:

    • Un palo con más loft, lo que nos obligaría a hacer un swing más largo. Por ejemplo eligiendo un wedge de 60º (un lob wedge) con un swing completo en vez de uno de 55º (un sand wedge) con un swing completo.
    • Colocando la bola más atrás en el stance. Esto provoca un swing vertical que es bueno por dos motivos: porque la verticalidad genera más spin, pero sobre todo porque el swing atrapa menos hierba entre la cara del palo y la bola, consiguiendo un contacto más limpio. Por este motivo, muchos profesores enseñan el pitch a sus alumnos colocando la bola retrasada en el stance.
    • Haciendo un swing más rápido, siempre claro, que ello no haga que se falle el golpe.

    El efecto puede llegar a ser muy grande. Dave Pelz (Short Game Bible) calculó que en determinadas condiciones el espacio que la bola rodaba por el green tras un golpe de pitch podía reducirse incluso a la mitad si se maximizaba la generación de backspin. Y aunque no siempre lo resultados eran tan espectaculares, siempre se conseguían mejoras.