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Con qué palo es más difícil dar un filazo
Posted on September 30th, 2009 No commentsLa verdad es que no tengo una respuesta exacta sino más bien una aproximación, pero es lo suficientemente curiosa como para ser contada. El análisis lo vamos a hacer con independencia de las causas que producen el filazo sino desde otro punto de vista menos convencional: teniendo en cuenta los aspectos físicos asociados al golpeo de la bola.
El filazo se produce porque la cara del palo, cuando impacta con la bola, está demasiado alejada del suelo, está demasiado elevada. Y entonces golpea a la bola con el filo del palo en la parte superior de la bola. El efecto suele ser desastroso.
El enfoque al problema va ser estadístico, buscando analizar como diversos factores afectan a la probabilidad de que se produzca un contacto indeseado. En particular analizaremos dos factores: la influencia de la forma de la cara del palo y el efecto de la longitud del palo. Veámoslos uno por uno:
- Cara del palo. El parámetro que más afecta es el loft de la cara del palo, es decir, el ángulo que forma la cara del palo con el suelo. Este ángulo varía desde los 10º típicos de un driver a los 60º típicos de un “lob wedge”. Lo que ocurre es que cuanto mayor sea este ángulo más difícil es golpear a la bola. Intuitivamente podemos adivinar que cuanto mayor sea este ángulo, más tenemos que meter la cara debajo de la bola y más difícil es golpear.
El efecto lo podemos incluso cuantificar como se hace en la figura adjunta. Para ello lo fundamental es entender que el punto de contacto de la bola es siempre el mismo para un mismo palo (en realidad para un mismo loft en el impacto). Lo que varía es que el impacto se produce en un lugar u otro de la cara del palo, más arriba o más abajo. Pero en la bola el impacto siempre es en el mismo lugar, aproximadamente, claro.

Pues bien, identificar el punto es fácil pues es aquel en que la cara del palo queda perpendicular a la bola. El resto es un poco de trigonometría básica que me comprometo a dejar en la ilustración y no traer a estas líneas. El resultado es que podemos calcular, en términos de centímetros, el margen que tenemos para meter el filo del palo para que el contacto sea bueno. Y, como se puede apreciar, para palos cortos (con el loft alto) el margen es muy pequeño y aumenta progresivamente a medida que usamos un palo con la cara más vertical.
En realidad el margen es algo mayor. Hay que tener en cuenta que la bola descansa habitualmente sobre la hierba, y que existe una pequeña capa de hierba por debajo que constituye un margen adicional para evitar el error. Pero, obviamente, esto es un elemento que depende de las circunstancias del juego.
- Longitud del palo. En este caso el efecto es más que intuitivo, me atrevería a decir. Cuanto más largo sea el palo, más difícil nos es controlar donde impacta la cara del palo. Somos menos consistentes, nuestros golpes son menos regulares y por lo tanto la probabilidad de que la cara llegue “demasiado alta” es mayor. Vamos, que nos es más difícil atinar.
Ambos factores son contrapuestos. El primero hace que la probabilidad de filazo sea mayor en los palos más cortos de la bolsa (los que tiene más loft). El segundo hace que la probabilidad de filazo sea mayor con los palos más largos. Así que la probabilidad total dependerá de la suma de ambos factores y hará que, globalmente, la probabilidad de filazos sea menor con los palos intermedios.
Lo que es difícil es valorar la influencia que tiene cada uno de los factores ya que, es diferente para cada individuo. Por eso decía al principio que no tenía una respuesta exacta.
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