No se garantiza aprender a jugar mejor, solo que al menos se entenderá porqué.
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  • Cómo elegir el palo en el golpe de chip (método más preciso)

    Posted on February 22nd, 2010 admin No comments

    En la entrada anterior de este blog se describía un método sencillo para elegir el palo en el golpe de chip. Contaba allí que el método tenía su campo de aplicación restringido porque no valía en todas las circunstancias, pero era muy sencillo de practicar y sobre todo, muy consistente para el principiante. Fundamentalmente porque se basaba en que el jugador siempre realizaba el golpe de chip con el mismo tamaño de swing lo que le simplificaba enormemente el golpe.

    El método que se explica aquí es más preciso (advertencia: tampoco es exacto) pero tiene el inconveniente de que requiere hacer un simple uso de las matemáticas, cosa que a muchos les debe de apetecer poco o nada.

    Todo el procedimiento se basa en una premisa: que cuando se golpea con el mismo palo, independientemente de la potencia que se use, se mantiene constante la proporción entre la distancia recorrida volando y la distancia recorrida rodando por el green. Esto no es del todo cierto, pero se cumple razonablemente para un rango de tamaños de swing. Pero como el error existe, el procedimiento exige considerar un margen de error para asegurar el éxito, como veremos más adelante.

    El método tiene dos partes: una de preparación previa y otra en el momento de dar el golpe. La primera parte consiste en tomar medidas de cómo se comportan nuestros golpes de swing en función del palo que se use. A este respecto hay que insistir que, aunque se pueden encontrar medidas semejantes en Internet, es imprescindible que se tomen medidas sobre el swing propio. No todos los golpes de chip son iguales, por lo que las medidas sólo serían válidas para dos swings exactamente iguales, cosa altamente improbable. Así, de paso, visitamos la zona de juego corto de nuestro club, cosa que siempre viene bien.

    El procedimiento se describe en la siguiente figura. Se elije un palo y se ejecutan unos cuantos golpes de chip, todos con la misma amplitud de swing. Cuando consigamos que la distancia recorrida sea más o menos regular, medimos dos cosas: la distancia que vuela la bola y la distancia que rueda por el green. A continuación dividimos la “distancia que rueda la bola” entre la “ distancia de vuelo” y anotamos el valor resultante.

    El procedimiento lo repetiremos para todos los palos con los que creemos que vamos a ejecutar un golpe de chip. Para cada palo obtenemos un valor y con todos ellos crearemos una tabla para acordarnos cuando estemos jugando en el campo. Lo ideal es que todas las medidas se realicen sobre una superficie lo más plana posible y que la bola se encuentre sobre unas condiciones de terreno normales, procurando evitar el rough profundo y la hierba excesivamente dura. También es importante que las medidas se realicen sobre el mismo tipo de hierba sobre la que se juegue habitualmente, ya que las distancias de rodadura dependen fuertemente del tipo de hierba y de sus condiciones de conservación.

    Ahora nos vamos al campo. Lo primero que hacemos es fijar un punto en el interior del green donde queremos que aterrice la bola. Dicho punto deberá estar cerca del borde del green pero no demasiado. Hay dos motivos para ello: que debemos manejar un margen de error como dijimos antes y que, obviamente, podemos no ser precisos en nuestro golpe y mejor dejar un margen de seguridad.

    Desde este punto calculamos dos distancias: la distancia al hoyo y la distancia a la bola (ver la siguiente figura). Entonces dividimos la primera por la segunda y obtenemos un número. Nos vamos a la tabla que habíamos creado en el primer paso y buscamos el número más próximo al que acabamos de calcular. Dicho número corresponde a un palo. Pues bien, ese es el palo que elegiremos para dar el golpe de chip.

    Ahora hay que calcular la fuerza que le damos al swing. Aquí tenemos dos opciones:

    • Calcular la fuerza pensando sólo en el vuelo de la bola, es decir, pensar en dar un swing tal que vuele hasta el punto que hemos elegido.
    • Calcular la fuerza pensando en la distancia hasta el hoyo.

    La primera opción tiene la ventaja de que es más fácil de calcular para el jugador. Por el contrario, tiene la desventaja de que el error que se puede cometer es mayor. Imaginemos por ejemplo que estamos usando un palo tal que la distancia de rodadura es 4 veces la distancia de vuelo. Entonces por cada centímetro de error en la distancia de vuelo cometeremos 5 centímetros (4 + 1) de error en la distancia total. Lo mejor, que cada uno utilice el método que mejores resultados le de.

    Por supuesto esto es sólo el procedimiento básico. Luego habrá que hacer correcciones en función del terreno (ascendente o descendente), del estado del green (más rápido o más lento que nuestra medida de referencia), …

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