No se garantiza aprender a jugar mejor, solo que al menos se entenderá porqué.
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  • RESPUESTA AL LECTOR: problemas con los híbridos

    Posted on May 11th, 2010 admin No comments

    La pregunta es clara y concreta: “¿por qué no me vuela la bola en los golpes con el híbrido en la calle y me salen casi todos rastreros?”. Sin embargo, la respuesta no es tan clara y mucho menos concisa, sobre todo porque las causas que pueden ocasionar este comportamiento son numerosas. Lo mejor en estos casos es, sin lugar a dudas, consultar a un profesor de confianza que vea lo que realmente está pasando. Yo dedicaré esta entrada a describir algunas de las causas posibles de ese problema. Pero advirtiendo que el conseguir acertar con el remedio adecuado es difícil.

    Empecemos con las causas, para lo cual va a hacer falta un poco de ejercicio de interpretación de las escasas pistas con las que cuento. Al parecer los problemas se limitan a los híbridos y no a los hierros. Esto es un fenómeno habitual en la mayoría de jugadores a los que nos resulta más fácil golpear los palos con varilla más corta. El caso del driver suele ser una excepción pues su enorme cabeza y el que siempre se golpee con la bola elevada, hace que se trate de un palo que a muchos les plantee menos dificultades que los híbridos o las maderas.

    Por “golpe rastrero” entenderé esa bola que se eleva mucho menos de lo que debía y que avanza “rastreramente” a base de tener que botar y rebotar en la calle. Y eso que el híbrido está diseñado para ser capaz de levantar la bola mejor que los hierros largos a los que sustituye. Este vuelo bajo se produce cuando el contacto se produce con la parte inferior de la cara del palo, lo que ocasiona que la parte inferior de la cara “se frene” en relación a la superior en una especie de giro hacia adelante. El efecto de este contacto es que se disminuya el loft efectivo del híbrido y que el ángulo de salida sea menor. Además se pierde potencia, con lo que la bola rueda menos.

    Es frecuente que este problema ocurra en la calle y no en el tee de salida, como le ocurre al lector, sobre todo cuando el jugador coloca la bola muy elevada respecto al suelo. Es la altura suficiente para que un contacto bajo se convierta en un contacto bueno cerca del punto dulce.

    Lo difícil es adivinar, sin estar presente, qué hacemos mal para que se produzca el efecto antes descrito. Así que lo que me queda es enumerar una serie de causas y, tal vez, alguna de ellas sea la correcta.

    Una primera causa sería que el arco de swing se encuentre tan separado del suelo que el golpe se realice inevitablemente en la parte inferior de la cara del palo. Algo que se identificaría porque el hibrido nunca toca la hierba en el swing. Esto es algo que ocurre con los palos largos más que con los cortos, lo que encaja con las pistas que tenemos, y que se corregiría inclinándose más hacia la bola en el stance. Con ello notaremos que el punta que algo elevada con respecto al talón, algo que habíamos visto que es síntoma de un buen stance.

    Otra causa tiene que ver con la separación de los pies en el stance. O con la posición de la bola. Lo habitual es que el jugador separe los pies a medida que utiliza palos más largos, pero manteniendo la posición de la bola en relación al cuerpo. Esto hace que a medida que se utilicen palos más largos la bola quede situada cada vez más “hacia el objetivo”. El problema lo suelen tener los jugadores que desplazan poco las caderas “hacia el objetivo” en el downswing. Lo habitual es que “modelen” su swing con los hierros cortos donde la posición de la bola está bastante centrada. Y cuando utilizan un palo más largo utilizan el mismo movimiento de caderas, como si la bola siguiera estando en el centro, y lo que ocurre es que la cara del palo se queda retrasada golpeando a la bola en la parte ascendente del swing y habiendo perdido la velocidad máxima. Una buena posición de impacto sería la que se puede ver en las imágenes de esta entrada.

    Paradójicamente, también causa errores, aunque es menos probable, que el jugador retrase en exceso la bola en el stance. El tal caso la cara del palo no ha llegado a bajar lo suficiente cuando se encuentra con la bola por lo que la golpea con la parte inferior de la cara. Este tipo de error suele producir, además, golpes que salen desviados a la derecha.

    Y luego están todos los errores basados en la manipulación del swing: levantar el tronco antes de tiempo, encoger los brazos después del impacto,…

    Demasiadas posibles causas. Así que nuevamente la recomendación sería pedir consejo a un buen profesional. Al menos este texto puede servir para entender mejor lo que nos dice.

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