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Cómo están hechas las bolas de golf
Posted on January 7th, 2011 No commentsRealmente yo no quería escribir de esto. Yo quería hablar de cómo elegir una bola de golf en función del nivel de cada jugador. Algo demasiado complicado en una única entrada sin una introducción previa a algunos conceptos básicos. Así que esperemos que esta sea la entrada introductoria y cuando acabe la otra entrada la enlazaré desde aquí.
Las partes de una bola
La bola de golf es, en nuestras manos, un objeto duro. Tanto que puede producir fuertes contusiones si hace contacto con alguna parte del cuerpo humano. Por eso causa tanta sorpresa cuando uno ve por primera vez la imagen de una bola golpeada por un driver. La enorme potencia que desarrolla la cabeza del palo en el momento de impacto consigue hacer deformar lo que parece indeformable. De hecho, puede dejar a la bola en un tamaño de unos dos tercios de su diámetro original. Un video muy bueno es el que se muestra en el siguiente enlace donde se ve la deformación que se produce usando varios palos de nuestra bolsa.
http://www.youtube.com/watch?v=6dG9hb3_blo
Si cortamos una bola por la mitad, la imagen que vemos nos recuerda a aquellas ilustraciones de nuestros libros escolares en los que se representaba nuestro querido planeta Tierra. Tanto una como las otras están formados por un conjunto de capas que incluso se llaman de la misma manera y son comunes términos como núcleo o manto.
Si además cortamos bolas de varias marcas y modelos descubriremos una semejanza bastante grande en torno a un pequeño número de patrones. Así, hay bolas de dos capas formadas por un núcleo grande que casi abarca la totalidad de la bola y una capa en la superficie que forma la cubierta. Hay bolas con tres capas que también tienen núcleo y cubierta pero que además tienen una fina capa intermedia llamada manto. Y hay, pocas pero las hay, bolas multicapa pero que básicamente son reiteraciones del núcleo o el manto de una bola de tres capas.
Bola de 2 capas Bola de 3 capas 

El núcleo
El núcleo de una bola tiene un tamaño tan grande que es apenas algo más pequeño que el tamaño total de la bola. Por eso es fácil prever que el núcleo de una bola es el responsable máximo de determinar su velocidad inmediatamente después de ser golpeada.
Cuando la bola es golpeada por la cara del palo, ésta se comprime acumulando energía que luego se transforma en forma de impulso a la bola. La compresión de las bola se manifiesta para el jugador en forma de una sensación de dureza o de suavidad a la hora de golpear. Aunque lo habitual es que las quejas vengan más por usar una bola demasiado dura que una bola demasiado blanda. Las bolas que suelen utilizar los hándicaps más altos suelen ser más blandas y tienen una compresión alrededor de 80. Permiten que se compriman más aun con velocidades de swing bajas. Por el contrario, las bolas que suelen usar los profesionales suelen tener compresiones alrededor de 100.
En física esta capacidad de la bola de transmitir el impulso de la cara del palo se mide mediante el parámetro llamado “coeficiente de restitución”, que es la relación entre la velocidad de la bola después del golpe (relativa a la cara del palo) y la velocidad de la cara del palo antes del golpe. Un jugador querrá que este valor sea lo más grande posible y cercano a su máximo, que es 1.
El coeficiente de restitución disminuye con la velocidad de la cara del palo en el impacto. Esto se debe a la mayor deformación de la bola que causa una mayor fricción y consiguientemente una mayor pérdida de energía. Por eso, es menor con el driver que con los wedges.
Las diferencias entre el “coeficiente de restitución” de una bola de dos capas o una de tres capas son apenas inexistentes. Esto se debe a que este parámetro viene condicionado principalmente por el núcleo de la bola. Sin embargo, el “coeficiente de restitución” depende de la compresión de la bola, cuanto más dura, mayor es el coeficiente. Por eso aunque sea desagradable, es más efectivo golpear una bola dura que una blanda.
La cubierta
La cubierta es única parte visible de la bola ya que la recubre por completo. Aunque se trata de una capa muy fina, su importancia es muy grande pues de ella depende el vuelo de la bola y, en gran medida, el spin generado en el golpe.
En la actualidad se fabrican de algún tipo de polímero. Como se explicaba en esta entrada, cuanto más blando sea el material utilizado, las bolas se deslizan menos sobre la cara del palo en el momento del impacto y acaban girando mas. Por el contrario, cuanto mas dura sea la bola ocurre el fenómeno contrario y la bola sale con menos spin.
Las bolas más baratas utilizan algún material como el surlyn que es muy resistente y hace que la bola dure mucho pero genera poco spin. Entre las mas caras el material preferido para la cubierta suele ser el uretano que proporciona un excelente agarre a la cara del palo y grandes dosis de backspin.
La otra característica básica de la cubierta de la bola son los hoyuelos. Es una de las cosas que más sorprende cuando se ve por primera vez una bola de golf, ya que uno está acostumbrado a ver en otros deportes superficies más o menos lisas. De hecho, originalmente eran completamente esféricas. Empezaron a cambiar cuando los jugadores de aquella época se dieron cuenta de que las bolas que usaban mucho tiempo, y que tenían pequeños rasguños en su superficie, volaban más lejos. Y ocurría que volaban más lejos cuanto más deterioradas estaban. Ese fue el motivo que hizo que los fabricantes empezaran a experimentar con distintas texturas en la superficie hasta alcanzar la forma actual.
Los hoyuelos ocasionan que la bola se mantengan más tiempo en vuelo. La explicación es la siguiente. Cuando la bola se desplaza por el aire va dejando justo detrás de sí una zona en la que la densidad del aire es menor ya que, por decirlo así, no ha dado tiempo a que el aire circundante rellene el hueco que deja la bola al cambiar de posición. Esta menor presión que la que existe delante de la bola, ocasiona una fuerza hacia atrás que actúa en el sentido de frenar la bola. Pues bien, los hoyuelos hacen que esta zona de menor densidad tenga un tamaño menor. Esto se consigue porque crean unas micro zonas de turbulencias que hacen que el flujo de aire quede más pegado a la bola. En cambio, con la bola lisa el aire se separa de la bola aumentando la zona de baja densidad detrás de la bola. Por tanto, con hoyuelos la fuerza que frena la bola es también menor y ocasiona que la bola pueda llegar más lejos.
El estudio del número y tamaño óptimo de los hoyuelos es tremendamente complejo. En general se sabe que menos de 300 hoyuelos es demasiado poco y más de 500 demasiados. Por eso los modelos que suelen venderse hoy en día suelen estar en ese rango. Por ejemplo, una Titleist Pro v1 tiene 392 hoyuelos y una Titleist Pro V1x tiene 332.
La distribución de los hoyuelos en la superficie de la bola es muy uniforme. En este caso el motivo no es físico sino que se trata de una norma especificada en las reglas del golf: que las bolas deben comportarse igual con independencia de la dirección en la que se mire.
La norma surgió como consecuencia de la aparición de una bola llamada Polara que conseguía disminuir los efectos laterales de los golpes, es decir, que conseguía paliar el slice y el hook de los golpes. Para ello utilizaba inteligentemente la distribución y el tamaño de los hoyuelos en la superficie de la bola para conseguir que minimizar el spin lateral sin afectar al spin vertical. La bola fue declarada ilegal y la normativa fue incluida para evitar que se pudiera volver a producir la situación. Recientemente se ha vuelto a comercializar (en http://polaragolf.com/) y, aunque no es legal su uso, puede ser comprada y disfrutada por los jugadores.
Por cierto, puestos comprar bolas raras, también es posible comprar bolas sin hoyuelos como las que se comercializan aquí.
Bola Polara Bola sin hoyuelos 

El manto
El manto es una capa muy fina de tamaño muy similar a la cubierta que se encuentra entre ésta y el núcleo de la bola. Es una capa que solo está presente en la bolas más caras de tres o más capas.
Los fabricantes descubrieron que una construcción de bola formada por un nucleo de compresión baja, un manto duro y una cubierta blanda proporcionaba una combinación excelente para el jugador profesional. Permitía conseguir grandes cantidades da backspin cuando se golpeaba cerca de green pero manteniendo controlado el spin en los golpes de driver.
En los golpes con los hierros cortos la bola se golpea con poca velocidad de forma que se comprime poco. En estas circunstancias el papel del manto es relativamente pequeño y la bola se comporta como una bola de dos capas con una cubierta blanda generando grandes cantidades de backspin.
En cambio cuando se golpea la bola con el driver, la bola es golpeada con una cabeza de palo que se mueve a gran velocidad. En estas condiciones la bola se deforma mucho de forma que permite que el manto ejerza su función. El manto duro hace que la bola se deslice más por la cara del palo en vez de girando sobre su superficie. Es decir, el manto impide que la bola deformada gire y permanezca en la misma forma que en el momento del contacto. Esto hace que el backspin que se genere sea menor en el caso de golpes con el driver.
Entonces será muy difícil escoger una bola
Pues no.
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